Émolo Feel, SL. ofrece a sus clientes productos y servicios de la más alta calidad.

Émolo Feel, SL. compra directamente los diamantes en el lugar de origen. Los diamantes Émolo Feel, SL. van acompañados de su certificado GIA y se cumplen las condiciones del “Tratado de Kimberley” (sistema de certificación para el comercio internacional de los diamantes no procedentes de países en conflicto).

Dadas las especiales características de los productos comercializados por Émolo Feel, SL. en su sitio web, existen ligeras diferencias entre cada producto o servicio adquirido, debido, fundamentalmente, en la singularidad y exclusividad de todos y cada uno de los materiales y piedras utilizados en su confección que es, además, en gran medida, artesanal. Por ello, no hay dos productos o servicios Émolo exactamente iguales y, en todo caso, es inevitable que el producto entregado al cliente difiera ligeramente del mostrado en las fotografías incluidas en el proceso de compra del sitio web (incluso aunque hubiera sido el mismo). En ningún caso, estas diferencias implicarán la entrega de productos o servicios con peor calidad de materiales que los mencionados expresamente en el Portal. Asimismo, el cliente queda informado y es consciente de que el tamaño de las fotografías contenidas en el Portal no se corresponde con el tamaño real de los productos Émolo Feel, SL. ofrecidos.

Por ello, el cliente queda informado y consiente expresamente a estas circunstancias y diferencias, sin que las mismas puedan ser causa de resolución del Contrato.

En todo caso, sin perjuicio de lo establecido al comienzo del apartado, los productos Émolo Feel, SL. adquiridos por el cliente mediante el procedimiento de compra establecido en el SITIO WEB cuentan con la garantía legal propia de los bienes al consumo, esto es, su conformidad con su descripción en el SITIO WEB y con estas Condiciones Particulares.

Émolo Feel, SL. responde de las faltas de conformidad que se manifiesten en un plazo de dos años desde la entrega. El consumidor deberá informar al vendedor de la falta de conformidad en el plazo de dos meses desde que tuvo conocimiento de ella. El incumplimiento de dicho plazo no supondrá la pérdida del derecho al saneamiento que corresponda, siendo responsable el cliente, no obstante, de los daños o perjuicios efectivamente ocasionados por el retraso en la comunicación. En todo caso, queda excluida la garantía relativa a aquellos desperfectos ocasionados por un uso inadecuado, así como en general todas aquellas excluidas por la legislación de la Unión Europea vigente.